12 de Noviembre, 2018
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EL MISTERIO DE LA BASE ESPACIAL CHINA EN NEUQUEN

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Desde su llegada al país, la base espacial que China construyó en Quintuco, a 30 km de la localidad de Bajada del Agrio, Neuquén, despertó sospechas. El posible espionaje y uso militar de la antena parabólica de 16 pisos de altura fue el principal cuestionamiento que recibió el convenio firmado con el país asiático durante el gobierno de Cristina Kirchner.
 
El acuerdo entre la Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC) -una agencia que depende del Departamento General de Armamento y de la Comisión Central Militar del Ejército chino-, y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), es hoy eje de una polémica luego de que el pasado sábado el New York Times publicara un artículo en el que expuso la preocupación de Norteamérica por la influencia de Pekín en la región.
 
Según pudo saber TN.com.ar, el propio contrato firmado en 2012 habla de “confidencialidad” acerca de las actividades realizadas en la estación y establece que la Argentina "no interferirá ni interrumpirá” el normal funcionamiento de la base espacial con la que China monitorea la Luna desde fines de 2017 y con la que seguirá el recorrido de la sonda Chang’e 5, que en 2019 tomará muestras de rocas y las traerá a nuestro planeta. La nueva discusión sobre esta iniciativa se produce luego de que este sitio reveló que el Comando Sur, un organismo militar de los Estados Unidos que depende del Departamento de Defensa de ese país, financiará una base de “ayuda humanitaria” en esa misma provincia.
 
El artículo 10 establece la confidencialidad del acuerdo. 
 
Años atrás, y tras la polémica que se desató en Neuquén por la llegada del proyecto chino, diputados mencionaron “cláusulas secretas”, que fueron desmentidas por el gobierno nacional. Sin embargo, en su artículo 10, el convenio siembra incertidumbre acerca de las tareas realizadas en el lugar. “Ambas partes mantendrán la confidencialidad respecto de la tecnología, actividades y programas de seguimiento, control y adquisición de datos, así como de toda información de equipamiento relacionados con sus actividades y no los divulgará a terceros”, establece el contrato al que accedió este sitio y que fue firmado por el entonces canciller Héctor Timerman y el exjefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
 
En la nota del diario neoyorkino, se advirtió que el gobierno argentino “negoció la base en secreto cuando la Argentina estaba desesperada por captar inversiones”.
 
Por estos días, nadie tiene en claro en Neuquén cuál es la verdadera actividad de la base espacial. “La injerencia de la provincia y el país es nula porque nadie puede entrar y para hacerlo hay que pedir permiso a los chinos. Ellos después deciden qué te muestran y qué contenido comparten con vos”, expresó a TN.com.ar, Beatriz Kreitman, la entonces diputada por la Coalición Cívica que se opuso al arribo del proyecto.
 
El punto tres establece que el Gobierno no "interferirá ni interrumpirá" las actividades en la base. 
 
 
En este sentido, el tercer artículo del convenio deja en claro que el país no podrá “interferir ni interrumpir las actividades normales que se lleven a cabo en virtud del Acuerdo de Cooperación”. Esta cuestión fue una de las que más preocupa a los actuales legisladores.
 
La falta de certezas acerca de las actividades en el predio es tal, que el propio Gobierno impuso la “indemnidad” en el artículo seis. “El Gobierno de la Argentina no se responsabiliza, nacional e internacionalmente, en razón de las actividades del Gobierno de la República Popular de China en su territorio vinculadas al proyecto, sea por acción u omisión de ésta, o de sus representantes”. Y agregó: “China mantendrá indemne a la Argentina de toda obligación de reclamos de cualquier naturaleza, a pedido e instancia de terceros como consecuencia de tales actos u omisiones”.
 
Así está hoy el proyecto con el que China quiere "llegar" a la Luna. 
 
La polémica en torno a la base espacial china tiene lugar inmediatamente después de que TN.com.ar reveló que los Estados Unidos financiará, a través del Comando Sur, la construcción de una base de "ayuda humanitaria" en Neuquén. La llegada de este organismo militar a la provincia despertó el rechazo inmediato de legisladores opositores al gobierno de Omar Gutiérrez, quienes denunciaron una "avanzada" sobre la soberanía de la provincia. Entienden, que el rechazo norteamericano al proyecto chino está directamente relacionado con sus intereses en el sur del país. Es que ese territorio argentino reúne una cualidad atípica: en él confluyen las dos superpotencias más importantes del planeta. Y sus verdaderas intenciones allí parecen estar rodeadas de misterio.
 
El sitio donde se construirá una base financiada por el Comando Sur. 
 
El convenio con China tiene una duración de 50 años y el país cedió 200 hectáreas en comodato a la CLTC. Además, como ya se conoció tiempo atrás, el acuerdo beneficia con desgravaciones impositivas a la autoridades chinas, que no deberán pagar impuestos por compras, operaciones y locaciones realizadas en la Argentina, incluido el IVA.
 
A cambio de la instalación de la base, la Conae se beneficiará con el 10 por ciento del tiempo de uso de la antena para desarrollar proyectos propios.
 
 
Fuente: TN - Bs. As.
Por Bruno Yacono
 
 
Macri pide cambios en el acuerdo por la base china del Sur
 
Negociará con Pekín una cláusula que establezca que no será de uso militar
  
La estación espacial de China está en la localidad neuquina de Bajada del Agrio y ocupa 200 hectáreas Fuente: Archivo
En reserva, el Gobierno ya empezó a renegociar con Pekín uno de los temas que mayor polémica provocaron en los últimos años. Se trata de la construcción de una estación espacial de China situada en Neuquén, que podría tener un uso militar ya que la empresa estatal Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC), que se encargará del control del lugar, depende del Ejército Popular chino.
La intención de Mauricio Macri no es anular el tratado que Cristina Kirchner firmó con Pekín y que fue ratificado por el Congreso en enero de 2015. Por el contrario, el Presidente instruyó a su designado embajador en China, Diego Guelar, y a la canciller Susana Malcorra que negocien en buenos términos con el gobierno de Xi Jinping los cambios en el tratado, con la idea de incluir una cláusula específica que derribe el eje de la controversia. Se trata de un artículo que el Gobierno quiere incluir en el acuerdo que establezca específicamente que la estación espacial, situada en la localidad neuquina de Bajada del Agrio, " no tendrá uso militar alguno". Esta mención no está incluida en el tratado que se firmó.
Macri quiere cerrar este frente con China antes de viajar en septiembre a Pekín para la cumbre de presidentes del G-20, cuando se reunirá con Xi Jinping.
El designado embajador argentino en China, Diego Guelar, ya tuvo varias reuniones con su par chino en Buenos Aires, Yang Wanming, y avanzó en este terreno tal como lo había conversado con Macri. Según pudo saber LA NACION, las gestiones diplomáticas se intensificarán desde los primeros días de marzo en Pekín, cuando Guelar llegue allí para empezar en concreto su mandato como embajador.
En reuniones reservadas el embajador Yang se mostró dispuesto a dialogar sobre los cambios específicos que busca hacer el gobierno de Macri. Claro que el tema será abordado en lo inmediato entre ambos estados y la canciller Susana Malcorra tomará cartas en el asunto ya que Macri viajará a Pekín en septiembre para la reunión del G20. Para ese entonces el Gobierno quiere tener cerrados todos los frentes con China, país al que considera un socio estratégico por el nivel de exportación de soja que ejecuta y por las inversiones que tiene proyectadas Pekín en el país.
Además del acuerdo por la estación espacial de Neuquén, el Gobierno está en etapa de "revisión" de todos los acuerdos que firmó Cristina Kirchner con Xi. Estos tienen que ver con planes de energía nuclear y proyectos de infraestructura. La Casa Rosada también evalúa frenar el proyecto de construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, adjudicadas a un consorcio encabezado por Electroingeniería, la china Gezhouba Group Corporation e Hidrocuyo.
 
 
Uso militar
El embajador chino en la Argentina reiteró en varias oportunidades que "no habrá uso militar de China en la estación espacial de Neuquén porque el proyecto es de uso pacífico para avistaje espacial". A la vez, la Comisión Nacional de Actividad Espacial (Conae), que es la contraparte de la Argentina en el uso del avistaje satelital, también desmintió en reiteradas ocasiones que vaya a existir un uso militar de la estación de Neuquén.
La Conae sólo podrá utilizar el 10% de tiempo del trabajo de la estación, es decir, "2 horas y 40 minutos por día para actividades científicas y tecnológicas". Pero tanto la letra chica del acuerdo de la Conae con CLTC como el pacto del Gobierno de Neuquén con China figuran en anexos reservados que no se hicieron públicos en el Senado.
 
Cuando el tratado con China por la estación espacial se llevó al Congreso para su aprobación, los referentes de la oposición cuestionaron la iniciativa. En su momento el propio macrismo hizo duras objeciones al acuerdo al igual que lo hicieron en reserva altos mandos de las Fuerzas Armadas, y varios diplomáticos extranjeros tienen sus dudas respecto del posible uso dual (militar y espacial) que se le pueda dar a la antena que China instalará dentro de 200 hectáreas en Neuquén para un proyecto que tiene una duración de 50 años con exención impositiva incluida.
El camino para hacer las modificaciones al tratado bilateral como quiere Macri no resultará sencillo más allá de las buenas intenciones de ambas partes. Es que si China no acepta los cambios y la Argentina decide dar por finalizado el tratado, el artículo 8, inciso 4 de ese acuerdo sostiene que para dar por concluido el tratado "la parte peticionante deberá notificar a la otra parte por escrito con al menos cinco (5) años de antelación".
En rigor, este y otros inconvenientes legales que presenta el acuerdo con China ya los había advertido en enero de 2013 la embajadora Susana Ruiz Cerutti, encargada de la Dirección de Consejería Legal del Ministerio de Relaciones Exteriores (Dicol). Por medio del dictamen 11/2013, N° 1507/12 la funcionaria había alertado al entonces canciller Héctor Timerman del tema.
A su vez, Ruiz Cerutti dijo que se les confería a la empresa china "CLTC, a sus autoridades y a sus empleados en la construcción y operación de la misma, una serie de privilegios, derechos, facultades, exenciones y garantías de gran amplitud". Claro que estas recomendaciones que elevó la directora legal de la Cancillería eran no vinculantes y fueron desoídas por Timerman. Fuentes del Palacio San Martín dijeron a LA NACION que Ruiz Cerutti ya alertó sobre estas cuestiones a la canciller Malcorra.
El blog Eliminando variables reveló más detalles del documento de Ruiz Cerutti, aunque menciona consideraciones de la jefa de la Dicol que finalmente no estuvieron presentes en el texto final del tratado.
 
 
Detalles del tratado de la Argentina y China
 
El acuerdo
Los gobiernos de Cristina Kirchner y Xi Jinping firmaron en 2012 un acuerdo para la construcción de una estación espacial en Neuquén, que fue aprobado por el Congreso argentino el año pasado. El acuerdo tiene 8 artículos y varios de ellos fueron objetados desde la propia Cancillería.
 
Contrapartes
La estatal china Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC) se encargará del control del lugar y depende del Ejército Popular chino. Del lado argentino, la Comisión Nacional de Actividad Espacial (Conae) sólo podrá utilizar 10% de tiempo del trabajo de la estación, es decir, "2 horas 40 minutos por día para actividades científicas y tecnológicas".
 
El lugar y apartesel usufructo
La empresa china ocupará 200 hectáreas y se hará cargo del manejo de la estación con personal chino por 50 años.
 
La controversia
Tanto los partidos de la oposición al kirchnerismo como altos mandos de las Fuerzas Armadas deslizaron el riesgo de que la estación tenga un uso militar hacia el futuro.
 
La relación con China, en cifras
 
La Argentina mantiene un vínculo asimétrico con el gigante asiático
 
Intercambios
La mayoría de lo que importa la Argentina de China son bienes tecnológicos; lo que se exporta, productos primarios, provenientes del agro
4929 millones de dólares fue el déficit en nuestra balanza comercial en 2015 por el comercio bilateral con China
 
15 acuerdos bilaterales
Firmó Cristina Kirchner con su par chino, Xi Jinping, durante 2014. Se destacan la construcción de dos reactores nucleares, la construcción de dos represas y la estación espacial en Neuquén
 
 
Fuente: LA NACION - Bs. As.
Por: Martín Dinatale
15 de febrero de 2016 (Archivo)
 
 
Rechazan la llegada a Neuquén de una base financiada por un organismo militar de Estados Unidos
 
El Comando Sur norteamericano construirá un edificio de US$ 2 millones y será utilizado por Defensa Civil. Diputados denunciaron maniobras para controlar Vaca Muerta. Qué dice el Gobierno nacional.
 
Por Bruno Yacono
Publicada: 25/07/2018, 11:04hs.
 
Polémica en Neuquén por la instalación de una base financiada por EEUU.
 
A cinco minutos del aeropuerto internacional de Neuquén y a la vista de todos, se levantará una construcción que desde hace meses se convirtió en eje de una polémica: la base de ayuda humanitaria que financiará íntegramente el US. Southern Command (Comando Sur) de Estados Unidos, un organismo que depende del Departamento de Defensa norteamericano. El comienzo de los trabajos es inminente a la vera de la "ruta del petróleo”, como los vecinos llaman al camino que conduce a uno de los yacimientos de shale gas más grandes del planeta. Ante este escenario, muchos temen el posible uso militar del lugar.
 
La obra demandará US$2 millones y una vez finalizado, el proyecto será utilizado por Defensa Civil de esa provincia. Diputados de diferentes espacios presentaron proyectos en la Legislatura para impedir la instalación de la base al considerarla “una avanzada sobre la soberanía” de la Argentina. Entienden que su verdadera función será cuidar los intereses que EEUU tiene en Vaca Muerta, aunque desde el gobierno de Neuquén rechazaron esta versión.
 
Una bandera en rechazo a la instalación de la base financiada por el Comando Sur. 
 
El proyecto fue aprobado en 2012 por el exgobernador Jorge Sapag, y se frenó debido a la polémica que provocó en Chaco la instalación de una base de iguales características, también financiada por el Comando Sur. Un informe de Miriam Lewin para Telenoche expuso el conflicto que se había desatado en Resistencia por aquellos días. Ahora el actual mandatario provincial, Omar Gutiérrez, retomó la iniciativa y recibió semanas atrás a una comitiva compuesta por ingenieros y técnicos estadounidenses con quienes recorrió el complejo en donde se desarrollará la obra.
 
Pintadas en repudio a la llegada de la base de "ayuda humanitaria". 
 
La llegada de la comitiva generó preocupación entre los legisladores. “Tenemos uno de los mayores yacimientos de gas en el mundo, Neuquén es un lugar geopolíticamente muy valioso por su reservorio de energía y lo debemos cuidar. No podemos tener una mirada ingenua de esto porque somos apetecibles, más aún si tenemos en cuenta de dónde proviene el dinero”, manifestó a TN.com.ar la diputada Pamela Mucci, una de las integrantes del bloque Frente Neuquino que presentó ante la Legislatura un proyecto de Ley para prohibir la instalación de bases vinculadas a EEUU en la provincia.
 
El proyecto de Ley que buscó impedir la instalación de la base. 
 
El Comando Sur es un organismo militar que depende del Departamento de Defensa de Estados Unidos y que opera en América Latina. Desde su edificio central en Miami controla las operaciones de sus unidades en más de diez países como Panamá, Colombia, Chile, Ecuador, Brasil, entre otros, y en su propia página web describe que su tarea consiste en “apoyar los objetivos de seguridad de EEUU” y reconoce que “avanza en intereses compartidos” con las naciones de esa región. En este sentido, el año pasado, el por entonces embajador interino Tom Cooney, visitó la provincia y se reunió con el gobernador Gutiérrez. En ese encuentro el funcionario extranjero destacó la importancia de las inversiones que empresas de EEUU como Chevron y Exxon Mobil llevan adelante en Vaca Muerta.
 
La comitiva de Estados Unidos que arribó a Neuquén para monitorear el proyecto. 
 
La base
La base, que se emplazará a un costado de la Autovía Norte, constará de un galpón de 500 metros cuadrados, un playón de “maniobras” y un helipuerto. TN.com.ar accedió en exclusiva a los planos de la obra que describen las diferentes áreas de trabajo. En el edificio central se desarrollará una oficina de reuniones, una sala de máquinas, una de juntas y otra de prensa, además de un sector de descanso para el personal de guardia.
 
El interior del galpón que utilizará Defensa Civil. Habrá una sala de monitoreo. 
 
En este galpón, que se estima podrá alojar a 500 personas, también se construirá una habitación de monitorio. Desde Defensa Civil negaron que allí vaya a realizarse tareas de espionaje y explicaron que desde esas pantallas se controlará la actividad de los volcanes y se recibirán imágenes de los operativos de la Policía provincial.